🔸 Límites físicos
Creamos nuestro «yo» físico a partir de los límites que marcan nuestro cuerpo. El límite físico más evidente es la piel. Además, en el sentido de «distinguir lo que es parte de uno mismo y lo que no lo es», la función inmunológica también puede considerarse uno de esos límites físicos.
Curiosamente, cuando nos sentimos psicológicamente débiles o acumulamos estrés, nuestro sistema inmunitario se debilita y la piel se vuelve más sensible. Este es un ejemplo de cómo el estado de los límites psicológicos y las partes del cuerpo que los regulan están interrelacionados.
🔸 Límites emocionales
Es el límite que nos permite distinguir claramente entre nuestros propios sentimientos y los de los demás. Si este límite está bien definido, evitamos que los demás nos influyan o interfieran en exceso.
También es el límite que nos impide confundir los sentimientos ajenos con los propios y asumir una carga emocional que no nos corresponde. En este aspecto, la empatía también juega un papel importante.
Si el límite emocional está bien definido, podemos empatizar con la otra persona en la medida adecuada sin dejarnos abrumar por los sentimientos ajenos.
🔸 Límites de valores / mental
Los límites que protegen nuestras ideas y creencias.
Se trata de la capacidad de, cuando nos encontramos con alguien que tiene una opinión diferente, reconocer al otro diciendo «Así que tú piensas eso», sin por ello renunciar a nuestras propias ideas.
🔸 Límites del tiempo
Es el límite que nos permite decidir por nosotros mismos cómo emplear nuestro tiempo. Si siempre acabas cediendo a las peticiones de última hora o tiendes a dejar tus propios planes en segundo plano, es posible que este límite se te haya difuminado.
🔸 Límites del uso las redes sociales / comunicaciones digitales
Se trata de los límites relacionados con las redes sociales y la comunicación digital, como establecer reglas personales del tipo "no respondo a los mensajes por la noche", "fijar un horario para consultar las redes sociales".
En la actualidad, es un tipo de límites que conviene tener presente especialmente en cuenta.
Por ejemplo, el uso excesivo de SNS, en particular el visionado inconsciente de los contenidos de vídeo corto, puede afectar negativamente a nuestra capacidad de concentración e imaginación. Es decir, actúa de una manera que oculta y/o desactiva nuestro potencial creativo.
🔸 Límites energético
Es el límite relacionado con nuestro espacio personal a nivel energético. Este límite conforma el contorno de la energía humana, y el perímetro del campo áurico de cada persona es el que lo define.
Por ejemplo, se trata de esa sensación que se tiene al estar con alguien, ya sea clara o difusa, de que «esta distancia no me resulta agradable...». Esta sensación no es solo energética, sino que también puede percibirse a nivel físico y psicológico.